martes, 7 de junio de 2011

En estos días, la mayor preocupación que tenemos ante nosotros es el rápido agotamiento de los recursos naturales como los bosques, el gas natural, la vida silvestre, el aceite, la gasolina, etc. Las principales razones de este agotamiento son su uso inadecuado y excesivo, y la creciente población que pone una enorme presión en ellos. Un uso planificado y prudente de los recursos por sí solo puede protegerlos de la extinción. El agua es el recurso natural más importante que debe ser conservado mediante la adopción de normas y medidas estrictas. A menudo, vemos el desperdicio de agua a gran escala que se puede evitar mediante la realización de sesiones de formación e información para educar a la gente. La gente debe usar el mínimo de agua para las necesidades diarias, tales como lavado de coches y utensilios. Siempre que usted vea los grifos abiertos, debe ir inmediatamente y cerrarlos de manera adecuada. Las formas sencillas para salvar el medio ambiente le ayudarán a saber más.
Aparte del agua, medidas también deben ser tomadas para ahorrar gas natural. Hay varios hogares que hacen uso del gas natural para calentar el agua en sus hogares. En cambio, si usted puede tener un calentador de agua desprovisto de un tanque, entonces usted tendrá éxito en reducir al mínimo el uso excesivo de gas natural. El desarrollo y utilización de energía solar e hidráulica puede ser una buena manera de conservar los recursos naturales. Mientras que los rayos del sol pueden ser utilizados para generar energía solar, la energía hidráulica se puede generar mediante el uso de flujo de agua en una presa.

lunes, 6 de junio de 2011

10 lugares mas contaminados

Los diez lugares más contaminados del mundo

Graves casos de contaminación ambiental
Un grupo de especialistas en salud y ambiente ha elaborado una lista anual con los diez lugares más contaminados del mundo. Los expertos, bajo el auspicio del Instituto Blacksmith, determinaron cuáles son los sitios más peligrosos para la salud humana, en especial para los niños, debido a sus elevadas concentraciones de productos contaminantes y tóxicos. Las menciones son realmente preocupantes; ojalá que nunca tengamos que ver al Riachuelo o a Gualeguaychú, por ejemplo, en esta lista.
Los diez lugares más contaminados del mundo, en orden alfabético, son los siguientes:
El 'sarcófago' de ChernobylChernobyl (Ucrania): El mayor desastre nuclear de la Historia dejó secuelas tremendas y más de 80 mil ví­ctimas directas e indirectas. La radiación emitida superó en más de cien veces a la de Hiroshima y Nagasaki; la ciudad debió ser evacuada y abandonada, convirtiéndose en un pueblo fantasma. Una zona de exclusión de 30 kilómetros permanecerá inhabitable durante siglos. Poco después del accidente, el reactor fue recubierto con un “sarcófago” de cemento diseñado para absorber la radiación. Sin embargo fue sólo una solución temporal que no durará más de otros 10 años y ya se está trabajando en nuevas medidas de contención. La mayor preocupación es el material atrapado dentro de la central nuclear. En caso de producirse un nuevo accidente, más de 100 toneladas de uranio y otros materiales radiactivos podrí­an liberarse con consecuencias imprevisibles.
Planta de armas quí­micas de Dzerzhinsk (Rusia)Dzerzhinsk (Rusia): En esta ciudad rusa situada a 400 km al este de Moscú, se instaló durante la Guerra Frí­a una planta soviética destinada a la fabricación de armamento quí­mico, incluyendo los gases Sarin, VX y otros de altí­sima toxicidad y efectos prolongados. Las emanaciones quí­micas de la planta industrial afectaron a la población local, no sólo durante los años de su funcionamiento sino también mucho después de su cierre debido a una inadecuada gestión de los desechos. Se estima que entre 1930 y 1998, más de 300 mil toneladas de desperdicios quí­micos altamente tóxicos fueron arrojados sin aplicarles el tratamiento apropiado para reducir su peligrosidad. La expectativa actual de vida en Dzershinsk es de 42 años para los hombres y 47 para las mujeres.
Depósito de baterí­as abandonado en Haina (República Dominicana)Haina (República Dominicana): La populosa región conocida como Bajos de Haina está contaminada con emanaciones de plomo, provenientes de la planta de reciclado de baterí­as para automóviles Metaloxa, cerrada en 1997. Sus niveles tóxicos de plomo son los más elevados del mundo, con trágicas consecuencias: las malformaciones congénitas, lesiones oculares y desórdenes neurológicos son dolorosamente frecuentes en los niños del lugar. Luego de cerrar la planta de reciclado en Haina, la empresa Metaloxa se trasladó a una ciudad más pequeña, en donde continúa contaminando el ambiente.
Explotación minera en Kabwe (Zambia)Kabwe (Zambia): Kabwe es la segunda ciudad más importante de Zambia después de su capital, Lusaka. Forma parte del cinturón minero que representa la principal riqueza de ese paí­s africano. En 1902 se descubrieron importantes yacimientos de plomo y otros minerales como cinc, plata y manganeso. La intensiva explotación dio como resultado la contaminación del agua de la región con plomo y otros metales pesados. Se calcula que los niños de Kabwe poseen en su sangre una concentración de plomo entre 5 y 10 veces superior a la máxima aceptable. El gobierno de Zambia comenzó a tomar medidas para reducir el grado de contaminación recién a partir de 1994, con escasos resultados hasta ahora.
Fundición en La Oroya (Perú)La Oroya (Perú): Desde el año 1922, los niños y adultos de esta ciudad peruana han estado expuestos a las emisiones nocivas de una fundición propiedad de la corporación estadounidense Doe Run. Los principales contaminantes detectados son plomo, cobre, cinc y dióxido de azufre. Las emisiones de este último producto quí­mico son diez veces superiores a lo aceptado por la Organización Mundial de la Salud. Los niveles de plomo en la sangre de los niños de hasta seis meses de edad son tres veces superiores a la máxima aceptada, acarreando graves consecuencias sanitarias. La corporación Doe Run es la principal generadora de puestos de trabajo de la región y ha utilizado sus influencias para acallar las voces que denuncian la contaminación del agua y los suelos debido a su actividad.
Mina de carbón en Linfen (China)Linfen (China): La provincia de Shanxi es el núcleo de la enorme y creciente industria china del carbón, produciendo las dos terceras partes del carbón del paí­s. Su capital, la ciudad de Linfen, es el lugar más contaminado de esa provincia; sus habitantes literalmente se asfixian con el humo del carbón. La demanda de este producto ha provocado la proliferación de centenares de explotaciones mineras ilegales que descuidan por completo las más mí­nimas normas de salubridad. Para empeorar las cosas, el agua potable es un bien escaso en la región y es crí­ticamente racionada: la ciudad de Linfen apenas posee agua corriente durante algunas horas al dí­a. La gente debe recurrir a aguas contaminadas con arsénico, con las obvias consecuencias negativas para su salud.
Desechos nucleares en Mailu-SuuMailuu-Suu (Kirguistán): Durante el apogeo de la Unión Soviética, en esta localidad de Asia Central funcionaba una planta de procesamiento de uranio. Entre 1946 y 1968 se procesaron más de diez mil toneladas métricas de uranio, que entre otras cosas fueron utilizados en las primeras bombas atómicas. Tras la caí­da y desmembramiento de la Unión Soviética, la planta fue abandonada, dejando tras de sí­ más de 1.96 millones de metros cúbicos de desechos radiactivos. Los casos de cáncer de Mailuu-Suu duplican al promedio del resto del paí­s. La actividad sí­smica de la región supone una amenaza constante que podrí­a provocar la dispersión de esos desechos, con serios riesgos de contaminar con radiactividad al cercano valle de Ferghana, uno de los más fértiles de Asia Central.
Nieve negra en Norilsk (Rusia)Norilsk (Rusia): En plena Siberia, sobre el Cí­rculo Polar írtico, la ciudad industrial de Norilsk fue fundada en 1935 con el objeto de convertirla en un campo de trabajos forzados. La presencia de abundantes yacimientos de ní­quel y cobre y su explotación indiscriminada contaminaron la región hasta lí­mites intolerables: la nieve es de color negro y el aire huele a azufre debido a la contaminación con sustancias tales como metales pesados (ní­quel, cobre, cobalto, plomo, selenio) óxidos de carbono y nitrógeno, fenoles y sulfuro de hidrógeno. La mortalidad infantil es la más elevada del paí­s: el 15.8% de las muertes de niños rusos se producen en Norilsk. En esta ciudad está completamente prohibido el ingreso de extranjeros, al igual que en otras 89 ciudades en donde el secreto soviético continúa vigente.
Pieles ulceradas en Ranipet (India)Ranipet (India): En esta pequeña población del sur de la India, la negligente actividad de las curtiembres a lo largo del tiempo ha generado una enorme cantidad de desperdicios venenosos que provocan ulceraciones en la piel de la gente del lugar, especialmente en niños y ancianos. Más de un millón y medio de toneladas de desechos tóxicos, en su mayorí­a productos derivados del cromo, se han acumulado a lo largo de veinte años a cielo abierto, provocando la contaminación irreversible de las aguas locales, además de serias complicaciones sanitarias a sus habitantes. Las tierras para la siembra han sido arruinadas por la contaminación con cromo, aumentando todaví­a más el hambre y la pobreza de la zona.
Maceta hecha con residos tóxicos en Rudnaya Pristan (Rusia)Rudnaya Pristan (Rusia): Otro caso severo de contaminación con plomo. La industria del plomo ha sido la principal fuente de trabajo y de ingresos de esta ciudad ubicada sobre la costa del Océano Pací­fico oriental, desde el año 1930. El descontrol absoluto sobre los desechos minerales -especialmente, plomo y arsénico- ha causado la contaminación del agua y las tierras locales. Lo más grave es que los pobladores de Rudnaya Pristan están totalmente desinformados e ignoran por completo los riesgos y consecuencias de su situación. Por ejemplo, es frecuente encontrar jardines en donde se utiliza como macetas a viejas carcazas de baterí­as de submarinos.

Amenazas a los osos polares 


Oso polar en una costa sin hielo.
Tradicionalmente, los osos polares fueron cazados por los esquimales y otros pueblos árticos, por su carne y piel, evitando ingerir el hígado, que por contener niveles extremadamente altos de Retinol (forma de Vitamina A encontrada en miembros del reino animal) consumirlo resulta peligroso para el ser humano.
Los colonos europeos comenzaron a matarlos también por deporte y para evitar sus incursiones en los poblados, donde podían robar comida o atacar a los animales domésticos. En raras ocasiones se dieron ataques contra humanos, aunque la gran mayoría de éstos fue obra de animales heridos previamente por los propios hombres.
La UICN considera que el número de osos polares se ha reducido en al menos un 30% en los últimos 45 años. Para 2008 la población se calculaba entre 20.000 y 25.000 individuos.1 Hasta hace algunos años, los osos polares se cazaban desde embarcaciones de motor, avionetas e incluso helicópteros. Esta caza masiva puso la especie al borde de la extinción, por lo que acabó prohibiéndose en ciertos países como Rusia o Noruega y regulándose en los demás, en Canadá país que presenta la mayor parte de la población mundial de osos polares se permite a los inuit cazar un cierto número de ejemplares. De igual manera en 2010 se autorizó a las poblaciones indígenas de EEUU y Rusia mediante un acuerdo entre ambos países una cuota anual de 29 ejemplares, cuota anulada recientemente por Rusia que prohíbe totalmente la caza de osos polares en su territorio. También se persigue el uso de cebos envenenados para matar a los osos.
Aparte del hombre, el único animal que puede ser peligroso para el oso polar es la morsa, si es que se acerca demasiado.
Las amenazas más modernas las constituyen la acumulación de contaminantes en el hielo y atmósfera árticos y el calentamiento que está afectando su ecosistema.1 Según estudios canadienses (2005) el hielo de las zonas habitadas por estos animales se está derritiendo hasta tres semanas antes que en la década de 1970, obligando al oso a retirarse a tierra firme sin haber completado sus reservas de grasa, que pierden durante el verano y el otoño en forma tan crítica que afecta la capacidad de las hembras para quedar preñadas y minan su capacidad de producir leche para alimentar a sus crías. Esto ha provocado una caída del 15% en la tasa de nacimientos.
Cómo combatir la deforestación

De acuerdo con las recomendaciones de las Naciones Unidas, existen diversas medidas encaminadas a frenar el proceso de deforestación. Por un lado, los programas forestales de cada país, los cuales deben hacer partícipes a todos los interesados e integrar la conservación y el uso sostenible de los recursos biológicos. Asimismo, las capacidades nacionales de investigación forestal deben mejorarse y crear una red para facilitar el intercambio de información, fomentar la investigación y dar a conocer los resultados de las distintas disciplinas.
Es necesario llevar a cabo estudios que analicen las causas de la deforestación y degradación ambiental en cada país, y debe fomentarse la cooperación en temas de transferencia de tecnología relacionada con los bosques, tanto Norte-Sur como Sur-Sur, mediante inversiones públicas y privadas, empresas mixtas, etc. Por otro lado, se requieren las mejores tecnologías de evaluación para obtener estimaciones fidedignas de todos los servicios y bienes forestales, en especial los que son objeto de comercio general.
Mejorar el acceso al mercado de los bienes y servicios forestales con la reducción de obstáculos arancelarios y no arancelarios al comercio, constituye otra de las vías posibles, así como la necesidad de hacer un uso más efectivo de los mecanismos financieros existentes, para generar nuevos recursos de financiación a nivel nacional como internacional. Las políticas inversoras deben tener como finalidad atraer las inversiones nacionales, de las comunidades locales y extranjeras para las industrias sostenibles de base forestal, la reforestación, la conservación y la protección de los bosques.

RIOS CONTAMINADOS EN ARGENTINA


Revelan los nombres de 19 empresas que producen el 80 por ciento de la contaminación del Riachuelo. 


En la lista figuran industrias lácteas, petroquímicas, farmacéuticas, molineras,  embotelladoras de gaseosas, fabricantes de detergentes, cervecerías, curtiembres, papeleras, y frigoríficos.


El 80 % de la contaminación del agua existente en el Riachuelo, uno de los ríos más contaminados de Argentina, proviene de 19 empresas que vuelcan sus efluentes directamente en este curso de agua. Así lo reveló un estudio oficial realizado por el  Comité Ejecutor del Plan de Gestión Ambiental y de Manejo de la Cuenca Matanza-Riachuelo. Entre las empresas que figuran en la lista oficial están Bieckert, Curtiembre Angel Giordano, Frigorífico Las Heras, Curtiembre Urcivoli, Frigorífico Rasic, Curtiembre All Leather, Industrias Lácteas Danone, Curtiembre Donikian, Detergentes Sulfarger y Curtiembre Luppi Hermanos. El informe advirtió además que los desechos arrojados a la Cuenca Matanza- Riachuelo, son sustancias altamente tóxicas y cancerígenas como cromo, DDT, mercurio, plomo, cobre y zinc, entre otras. La grave contaminación existente, además de colapsar el ecosistema acuático del Riachuelo, pone en riesgo la salud de 3.500.000 habitantes. El río con una extensión de 64 kilómetros, cruza la Capital, 8 partidos del Gran Buenos Aires (Almirante Brown, Avellaneda, Esteban Echeverría, Ezeiza, Merlo, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora) y otros 4 partidos del resto de la provincia (Cañuelas, Las Heras, Marcos Paz y San Vicente) (1).
La compañía que encabeza la lista de las empresas más contaminantes del Riachuelo, es Sadesa. El estudio indica que la firma arroja a este curso de agua 3.549 kilogramos de residuos por día (cueros semiterminados). Por su parte la segunda industria más contaminantes es el Frigorífico Coto con 1.683 kilogramos de residuos por día, en tanto que  la empresa Molinos Río de la Plata, propiedad del grupo megaempresario Pérez Companc, aparece sexta en la lista negra con 1.242 kilogramos de residuos al día (1). Esta alarmante situación se agrava si se tiene en cuenta que el 55 % de los pobladores de la cuenca no tiene cloacas, mientras que un 35 % carece de agua potable. Además el 93 % de los que viven en villas de emergencia están al borde del Riachuelo con una población que crece a una tasa del 7 % anual. Es importante recordar que en 1867 la contaminación del Riachuelo favoreció la epidemia de cólera que dejó un saldo de 6.000 muertos (1).
Lo inédito y trágico es que el Riachuelo fue uno de los primeros ríos que se contaminó a gran escala en Argentina, y que su degradación no ha cesado desde hace casi 200 años. Resume así el desprecio por la vida de sucesivas empresas que lo utilizaron como cloaca abierta y la incapacidad del estado para evitarlo. En febrero de 1871, el Diario La Nación describió al Riachuelo como “una inmensa capa de materia de putrefacción. Su corriente no tiene ni el color del agua. Unas veces sangrienta, otras verde y espesa, parece un torrente de pus. Hasta cuándo inspiraremos el aliento y beberemos la podredumbre de ese gran cadáver tenido a espaldas de nuestra ciudad?” (2) (3).
El Biólogo Raúl Montenegro, Presidente de FUNAM, indicó que el Riachuelo “plantea un doble y problemático desafío. Por una parte el estado debe enfrentar con decisión la irresponsabilidad de empresas que lo siguen envenenando con metales pesados y compuestos orgánicos de todo tipo. Por otra parte ese mismo estado debe asumir que los sedimentos del Riachuelo tienen una carga contaminante quizás sin precedentes en el país. Lo más justo y razonable sería que todas las empresas contaminadoras, además de adecuar sus efluentes, aportaran a un superfondo de restitución. Fábricas y empresarios se beneficiaron económicamente durante años cargándole al Riachuelo y a la sociedad los residuos que ellos no trataban. Esta es una forma simple y despreciable de obtener ganancias. Hoy el Riachuelo moribundo y la sociedad están diciendo un ‘no va más’ por ahora tímido. Pero si las empresas y el estado no asumen claramente su compromiso, ese clamor podría transformarse en acciones judiciales y movilizaciones como las que hoy vive Ingeniero White en Bahía Blanca. ¿Qué ocurrirá primero?. ¿La reacción sensata de fábricas y gobierno?. ¿O la movilización de ciudadanos ya cansados de pagar con su salud y su ambiente los beneficios empresariales?. El tiempo, un tiempo cada vez más exiguo, lo dirá”.